La visita de Rosalía a la Argentina varió entre comidas regionales y cafés de lujo. Mientras la cantante española reside en nuestro país, se paseó por el polo gastronómico de Buenos Aires y escogió dos lugares para pasar sus almuerzos: Oli, un local que combina pastelería y café, y Olla 7, un bodegón famoso por sus "paquetes" de aluminio para llevar que también fascinó a la intérprete.

Con canciones, Rosalía se reconcilió con el público argentino

Antes de inaugurar su tour en la Argentina, Rosalía pasó por Olla 7, donde además celebró el cumpleaños de uno de sus acompañantes. La cantante barcelonesa desafió la tormentosa noche bonaerense en el barrio de Chacarita y compartió aquella experiencia con sus seguidores en redes sociales.

Festejo porteño entre envoltorios de aluminio y cocina de estación

En las fotos que publicó se ve la mesa de mantel blanco compartida con su grupo, la torta con cobertura de alguna crema blanca y chocolates encima, junto con la velita y el clima distendido de la noche. Allí puede verse a su amigo con una corona y el gesto de aplausos propio de quien celebra su aniversario.

En otra imagen puede verse a Rosalía posando con el famoso “cisne” de aluminio que caracteriza a este bodegón moderno y reconocido del circuito gastronómico porteño por su propuesta de cocina de estación y menú breve que cambia según los ingredientes disponibles.

Una propuesta hogareña de comida típica

La carta también es fija, con las carnes, las pastas, las grandes porciones de puré cremoso, las milanesas y papas fritas que se sirven en platos de aluminio ovalados, además de las empanadas y algún sánguche de albóndigas excepcional de aquella oferta cambiante. La premisa del restaurante es priorizar la calidad de la materia prima por sobre una lista extensa, por lo que la opción se renueva con frecuencia.

El espacio se aleja de la estética regular de un bodegón y combina una apariencia más moderna con platos de inspiración casera. Los techos de madera y las ventanas con rejas dan un aspecto hogareño que se combina con la iluminación y las mesas enfundadas en blanco.

Rosalía en Olla 7, el bodegón de Chacarita. Imagen: Rosalía Instagram

La parada gourmet en Palermo previa a su show

El salón atrae a vecinos y aficionados a la gastronomía que buscan una experiencia reservada, alejada de los circuitos turísticos más concurridos. La reciente visita de Rosalía para celebrar el cumpleaños de un amigo volvió a posicionarlo en la atención de la escena local.

Más tarde, Rosalía se pasó por el barrio de Palermo. Las horas previas a la primera fecha decidió pasarlas en Oli, un bistró y cafetería de Olivia Saal que presenta variedades gourmet de pastelería, café, desayunos y almuerzos como escalopes de lomo con lonza, salvia y parmesano, con papas y espinaca, bagels con queso crema, medialunas prensadas y french toast.

La pastelería que visitó Rosalía en su estadía en Buenos Aires. Imagen: Oli

El detrás de escena del restaurant que visitó Rosalía 

La artista llegó alrededor de las 13 junto a su familia y permaneció en el recinto hasta cerca de las 16. Según contaron desde el establecimiento, su visita no estaba prevista y sorprendió tanto al personal como a los clientes que se encontraban almorzando.

Para el plato principal eligió un steak frites, un centro de ojo de bife acompañado por papas fritas a caballo, además de una ensalada César. Al momento del postre decidió probar tres de las especialidades de la casa: sticky toffee pudding, cheesecake de dulce de leche y apple pie.

Oli es el proyecto de la chef y pastelera Olivia Saal, ubicado en Palermo. Desde su apertura en 2021 se convirtió en un punto de referencia para amantes de la gastronomía. Con una propuesta all day y una pastelería de calidad notable, Olivia volcó en este ambiente la experiencia adquirida en salones culinarios como Mostrador Santa Teresita, Le Cordon Bleu y Marram Montauk. El lugar combina un estilo lúdico, aires parisinos y un formato de cocina abierta. El rincón se siente como una mezcla cercana entre un taller gastronómico y un bistró moderno. El sector de fuegos a la vista se configura como el corazón de la casa y permite ver en directo a los cocineros amasar, trabajar en la gran mesa central y sacar preparaciones del horno italiano.